
Semana 5:
Navidad Cero Preocupaciones
La Navidad es una época muy linda como para estarse preocupando por engordar...
El problema es ¡que nos preocupamos por eso todo el tiempo!
Queremos vernos bien, pero a la vez queremos disfrutar de las comidas que nos gustan (que usualmente suelen ser bastante engordosas). Además, queremos comer sin reparos: sin preocuparnos por las cantidades, ni por la dieta.
En una ocasión como esta no vale la pena pensar en que vamos a "hacer dieta", o a dejar de comer lo que realmente queremos comer, o a comer versiones "dietéticas" de las comidas.
La buena noticia, es que en realidad, no hace falta elegir entre disfrutar o adelgazar. Cuando aprendes a comer de forma saludable e inteligente, ganas la libertad de comer lo que quieras, cuando quieras, y recuperas el control de tu cuerpo y tu alimentación.
¿Cómo se hace? Aprendiendo a escuchar a tu cuerpo, eligiendo cuidarlo lo mejor posible y haciéndote consciente de aquello que es importante en tu vida (para trabajar por ello con cada decisión).
Aquí en FEN estás aprendiendo este enfoque, en el que a la vez de mejorar tu actividad física y la calidad de tu alimentación, estás implementando estrategias que te permiten ser más feliz, desde cada célula, hasta cada pensamiento.
Esta Navidad será tu primera oportunidad de poner a prueba tus nuevos aprendizajes, sobre todo considerando que es altamente probable que hayan ciertos excesos.
Así que vamos a usar estrategias de alimentación y ejercicio que le van a permitir a tu cuerpo manejar esos excesos de la noche de Navidad (y del día siguiente si es el caso), para que tú puedas pasar tu Navidad 100% feliz y con cero preocupaciones
Esta semana conocerás el mayor secreto para que puedas comer todo lo que quieras en tu cena de Navidad sin tener que preocuparte por engordar. Además sabrás exactamente qué hacer antes, durante y después, tanto en lo que debes comer, como en el tipo de actividad que debes hacer.
Lo que comerás esta semana
Aquí tienes un hecho súper importante y en el que casi nadie piensa: lo que comes en cada momento tiene impacto en el resto de tus comidas a lo largo del día.
La composición de las comidas que consumas antes, durante y después de tu cena de Navidad puede ayudar a mejorar la respuesta fisiológica a la comida copiosa, disminuyendo el riesgo de desbalance hormonal e indigestión.
Y aquí va el gran secreto nutricional que utilizaremos para ayudar al cuerpo:
Si comes una comida que sea baja en grasas y que contenga un alto porcentaje de alimentos de bajo índice glicémico (IG) y de fibra, se mejorará la respuesta insulínica a la siguiente comida.
Básicamente, cuando comes una comida rica en fibra y con alimentos de IG bajo, tu tolerancia a los carbohidratos en la siguiente comida será mejor y la sensación de saciedad es más prolongada. Este efecto dura varias horas.
Como ves, ayunar antes de hacer una comida copiosa y/o pesada no es buena idea, pues estarías desaprovechando el efecto de la fibra de las comidas anteriores y además te pones en riesgo de comer mucho más de la cuenta debido al hambre acumulada y la ansiedad.
Entonces, para minimizar el daño de tu cena navideña, harás lo siguiente:
Antes de la comida:
- Haz tus comidas normalmente incluyendo muchas verduras (ricas en fibra y de bajo IG) y relativamente poca grasa.
Después de la comida:
- No comas sino hasta que sientas hambre de nuevo (o al menos hasta que no te sientas a reventar).
No te preocupes por lo del IG, que te indicaré en detalle todo lo que necesitarás 🙂
Lo tienes ya todo en el menú de la semana, incluyendo el día de la víspera de Navidad. Y de allí en adelante seguiremos preparándonos para Nochevieja la próxima semana
Los ejercicios que harás esta semana
El ejercicio es un componente clave de tu estrategia de "control de desastres".
En estudios se ha observado que el hecho de hacer ejercicio y comer una comida muy calórica conlleva a un aumento del metabolismo. Esto significa que si haces ejercicio antes de la comida, quemarás mayor cantidad de las calorías adicionales por más tiempo (es decir, quedarán menos calorías libres para almacenar).
Si el ejercicio se hace antes de la comida, la forma en que se utilizan las calorías de la comida va a cambiar: una mayor cantidad de los carbohidratos se almacenará en favor de una mayor quema de grasas (esto es deseable). Si comes la comida sin haber hecho ejercicio, una mayor cantidad de carbohidratos se usará como energía y se quemará una menor proporción de grasas (esto es menos deseable).
Hacer ejercicio después de una comida fuerte también puede ayudar. Con la combinación de comida + ejercicio, tu metabolismo está más acelerado en las siguientes tres horas que si solo hubieses comido sin hacer nada de ejercicio (al igual que si haces el ejercicio antes de comer). En otras palabras, cuando eres una persona activa tu cuerpo está perfectamente capacitado para gestionar posibles excesos de comida sin hacerte engordar.
Así que para que tu cuerpo no sufra si resulta que comes un poco más de lo necesario en tu cena de Navidad, haz lo siguiente:
Antes de la comida:
- Una sesión larga de ejercicio aeróbico (cardio) de al menos 40 minutos, o
- Una sesión completa de ejercicios de intervalos de alta intensidad (HIIT) de al menos 15 minutos.
Después de la comida:
- Una sesión de musculación de al menos 30 minutos, o
- Una sesión larga de ejercicio aeróbico (cardio) de al menos 40 minutos, o
- Una sesión completa de ejercicios de intervalos de alta intensidad (HIIT) de al menos 15 minutos.
El ejercicio antes de la comida servirá para agotar las reservas de carbohidratos en tu cuerpo y el ejercicio después de la comida ayudará a gastar el exceso de carbohidratos ingerido. Ambos ejercicios contribuirán a un metabolismo más rápido y a una mejor utilización de las grasas que consumas.
Recuerda también que el ejercicio ayuda a disminuir la respuesta inflamatoria de las comidas excesivas. De manera que el hecho de mantener con actividad física durante esta semana y la próxima será clave para evitar que tu cuerpo reaccione de forma negativa a los excesos, ya sean en cantidad o en tipo de comida.
En la Hoja de Rutina tienes el detalle de lo que harás, todo siempre en relación con tus comidas de cada día. Verás que seguimos siempre con los mismos ejercicios para no añadirte más estrés (que ya con todo lo que estás haciendo tienes suficiente).